De Pueblos Indígenas en Brasil
Foto: Ana Crita de Oliveira, 1974

Ye'kwana

Autodenominación
So'to
¿Donde están? ¿Cuántos son?
RR 593 (Siasi/Sesai, 2015)
Venezuela 7997 (INE, 2011)
Familia linguística
Karib

Los Ye´kuana, antiguos viajeros en el Amazonas, en la floresta y en la ciudad, muestran como la articulación de espacios diferentes, dentro y fuera de su territorio tradicional, crea una dinámica que lejos de descaracterizar su identidad, puede favorecer un sistema de creación y manutención de redes de apoyo, de intercambios económicos, de informaciones y de proyectos económicos y sociales.

Nombre y lengua

Pueblo de lengua de la familia Karib, diferente lingüística y culturalmente de sus vecinos Yanomami, también son conocidos en el Brasil como Maiongong. Los Ye´kuana, cuando se quieren autodenominar, usan la palabra So´to, que puede ser traducida como “gente”, “persona”. “Ye´kuana”, a su vez,  puede ser traducido como “gente de la canoa” o también “gente del gajo en el agua”.

Población y localización

Aldeia de Auaris. Foto: Volkman Zieglen, 1982.
Aldeia de Auaris. Foto: Volkman Zieglen, 1982.

La población Ye´kuana, en el Brasil, en 2000 tenía cerca de 430 personas, divididas en tres comunidades en las márgenes del río Auaris y Uraricoera, al noroeste del estado de Roraima, frontera con Venezuela. La mayoría de esta etnia vive en territorio venezolano, donde su población alcanza  cerca de 4.800 personas (Rodriguez e Sarmiento, 2000).

La comunidad Ye´kuana de Auaris es la mayor en el Brasil, con cerca de 330 personas (en 2000). Además de ésta, existe una pequeña comunidad en el río  Auaris arriba, aproximadamente a 10 horas en barco y caminando, conocida como Pedra Branca, y una tercera en el río Uraricoera, conocida como Waikas. Esta última existe de forma regular desde los años 80 y contaba con 80 personas en 2003. En contraste con Auaris, es una región rica en caza y pesca.

Según los investigadores del área, los Ye´kuana se establecieron en tierras brasileñas hace más de un siglo. Pero dicen los líderes tradicionales de Auaris que los Ye´kuana frecuentaban la región mucho antes de decidir construir sus casas e instalarse ahí. Era una zona de caza y de pasaje para llegar hasta el río Urariçoera, a sus islas y después al río Branco, para llegar así, a Boa Vista, la capital de Roraima.

El mapa mitológico ye´kuana publicado en los años 70 por De Civrieux, muestra que lugares como la Isla de Maracá (en el río Uraricoera) componen los marcos topográficos de la mitología de este pueblo. La región del Auaris es un área de difícil acceso debido a las corrientes y caídas de agua, a una distancia de la capital de Roraima de cerca de 450 Km.

Hoy, en la región del Auaris viven los Ye´kuana y los Sanuma (subgrupo Yanomami). Estas dos etnias cuentan con una red social compuesta por diferentes comunidades, localizadas en los dos lados de la frontera. En el Brasil, la región del río Auaris y buena parte de la región del río Uraricoera fueron demarcadas en los años 1990, como Tierra Indígena Yanomami (de 9.664.975 hectáreas, localizada en los estados de Roraima y Amazonas). Las tres comunidades Ye´kuana están incluidas en esta área.

Histórico del contacto

Pista de pouso e barracas de garimpeiros (ao fundo), ao lado da aldeia de Waikás, em Roraima. Foto: Murilo Santos/CEDI, 1989.
Pista de pouso e barracas de garimpeiros (ao fundo), ao lado da aldeia de Waikás, em Roraima. Foto: Murilo Santos/CEDI, 1989.

Los Ye´kuana traen en su historia oral dos memorias de contacto con los españoles a lo largo del siglo XVIII. Inicialmente aliados, en seguida fueron obligados al trabajo en las construcciones de los fuertes militares en su territorio y coaccionados a la conversión católica con la llegada de los misioneros capuchinos y franciscanos al mando de la corona. Además de resistirse a la conversión, los Ye´kuana hicieron una rebelión contra los españoles en 1776.

Ya al inicio del siglo XX, otra invasión marca profundamente la historia de contacto de los Ye´kuana, esta vez por los explotadores del caucho. Los Ye´kuana en el Brasil traen en la memoria tales experiencias, como también la del proceso de disputa por el territorio, vivido en el pasado por este grupo, sobretodo con los Sanumá. Según la antropóloga Alcida Ramos:

 

“Todavía se puede oír de los hombres maduros [Maiongong] narraciones que ellos  a su vez oyeron de sus antepasados sobre el aprisionamiento de aldeas enteras para el trabajo esclavo, las largas filas de Maiongong encadenados llevados para las áreas del caucho, historias de los tiempos en que las industrias de extracción eran montadas en las espaldas de los indios esclavizados. Los Maiongong perdieron buena parte de su población, aprendieron portugués y/o español, adquirieron escopetas y recuperaron su orgullo como grandes constructores de casas y canoas y como grandes comerciantes. Cuando los Sanuma aparecieron, las tierras Maiongong estaban semivacías como consecuencia de las epidemias y de la esclavitud….Las escopetas adquiridas de los blancos después de mucho sufrimiento histórico, servían ahora al Maiongong para disuadir a los Sanuma a parar de continuar  con la guerra y forzarlos a la coexistencia pacífica. De los Maiongong ellos adquirieron el hábito de plantar y preparar la yuca brava y de manejar canoas. También comenzaron a tener perros, ollas, hachas, espadas y chaquiras mucho antes de tener contacto continuo con los blancos” (Ramos, 1996:132-133).

El contacto con las misiones

La llegada de los misioneros entre los Ye´kuana en el Auaris se dio al inicio de la década de 1960. En este período, los ye´kuana en Venezuela ya vivían las experiencias de la convivencia y de la conversión junto a los misioneros católicos y protestantes. A inicios de los años 50, la protestante MNT (Misión Nuevas Tribus) iniciaba sus trabajos en el Estado Federal del Amazonas, en Venezuela. Ésta obtuvo un permiso verbal del gobierno de Venezuela para desarrollar sus trabajos, explorando los ríos Orenoco y Manapiare. Además de la MNT, también misioneros católicos iniciaron sus trabajos en los estados al sur de Venezuela (Estado de Bolivar y Territorio Federal del Amazonas). El Estado apoyaba estas misiones, ya que consideraba el sur de Venezuela como un espacio vacío que debía ser ocupado (Arvello-Jimenez 1991).

Una de las consecuencias del trabajo misionero entre los Ye´kuana en Venezuela, sea este salesiano o protestante, fue la concentración de la población alrededor de las misiones, llegando a formar poblados con más de 400 personas. Además, es claro, del establecimiento de servicios de salud, escuela, nuevas profesiones, agricultura no tradicional, participación en los mercados regionales, entre otros.

En el territorio brasileño, la instalación de los misioneros ocurrió entre el final de los años 50 e inicio de los 60, por medio de la MEVA (Misión Evangélica del Amazonas) en la región del alto río Auaris. Como en otras partes del Amazonas brasileño, la FAB (Fuerza Área Brasileña) y el Ejército Brasileño mediaron, junto a los indígenas, la abertura de una pista de aterrizaje en el Auaris y el ingreso de los misioneros.

Según los Ye´kuana, el interés de los misioneros estaba volcado primordialmente para los Sanumá. Entonces los Ye´kuana resolvieron no vivir en la misión, sino en un lugar relativamente cercano, a aproximadamente 15 minutos de canoa río abajo o 20 minutos caminando. Los Ye´kuana optaron por no transformarse en “creyentes” (en el Brasil este término se refiere a las personas convertidas al protestantismo, particularmente debido a los comportamiento que la conversión implica: no beber, no usar tabaco, tener apenas un conyugue. Argumentaron a los misioneros que sus parientes en lado venezolano que se habían convertido, se debilitaron.

En 1980, llegó al Auaris una pareja de misioneros canadienses para una primera experiencia junto a los ye´kuana. Pero sólo se quedaron dos años, según los Ye´kuana, por conflictos con los “guardianes de la tradición” – hombres que conocen a Watunna, historia de los primeros seres, de sus realizaciones, sus lugares, sus cantos, hombres que conocen el destino de los Ye´kuana -, quienes negaban la versión de que “aquellos que no se conviertan son descendientes de satanás y se quemarán con él, cuando el mundo acabe, se quemaran juntos”.  En aquella ocasión hubo algunas discusiones entre los líderes ye´kuana. Los no convertidos decían que si Watunna no hablaba sobre los evangélicos, ellos deberían ser descendientes de Fanhuro, o sea, aquellos que vinieron para destruir a los Ye´kuana. Para celebrar la victoria sobre los “creyentes”, los ye´kuana organizaron una fiesta que duró tres días, con mucho Yaddadi y tabaco. Según ellos, la pareja canadiense vio la fiesta, no les gustó y decidieron dejar la misión.

En los años 80, el ejército también instaló una pequeña base en el Auaris, que prepararía la instalación de una base mayor, con una infraestructura adecuada para recibir, en los años 90, al 5° Pelotón Especial de la Frontera. Fue construida una hidroeléctrica, la pista fue ampliada y asfaltada y las instalaciones para abrigar a los militares y a sus familiares también fueron construidas.

Evangelización no, escuela si

Después de la salida de la pareja que hizo la primera experiencia junto a la comunidad Ye´kuana, ellos argumentaron que no querían religión, y si que querían una escuela, influenciados por sus parientes que vieron en Venezuela la proliferación de escuelas en las comunidades indígenas.

En el año de 1983, una nueva misionera visita la comunidad. Ella tenía experiencia con otras poblaciones indígenas y con alfabetización. El misionero coordinador de la MEVA, en aquel período, le advirtió al jefe Néri: “ustedes no quieren nuestra religión, la nueva misionera es una profesora, como ustedes querían, pero ella va a contar nuestras historias en la escuela, ustedes van a aceptar?” Néri respondió: “ella puede contar sus historias, nosotros contamos las nuestras”. Así ocurrió, la profesora volvió al año siguiente y trabajó junto a los Ye´kuna durante 17 años.

Con la llegada de la nueva misionera con el propósito de alfabetizar a los adultos y a los niños, hubo un proceso que, en Venezuela, ya se había verificado: la instalación en el lugar, la reorganización de las tareas, lo que incluía el tiempo en la escuela para los jóvenes y niños. Más una vez, ellos cambiaron sus casas, próximas a la pista, pero en la otra margen del río. Para ellos, la travesía del río no era un problema, ya que todas las familias poseen una o más canoas. Con la fundación de la escuela, finalmente, ellos tenían a una persona con trabajo exclusivo junto a su comunidad, además de integrarla en un nuevo proyecto aparentemente mucho más Ye´kuana que de la propia Misión, o sea, una escuela para los Ye´kuana.

Movilidad espacial y redes socioeconómicas

Las incursiones por los ríos hasta las haciendas del río Uraricoera y Boa Vista hicieron de los Ye´kuana un referente como constructores de canoas en la región. Además de esta actividad, los trabajos en las haciendas incluían la construcción de pistas de aterrizaje, puentes, aberturas de áreas de selva para los plantíos, entre otras mejoras. Ya los viajes hasta Boa Vista eran para comprar ropas, sal, municiones, ollas, chaquiras y otros bienes industrializados. De todos modos, la posición geográfica de los Ye´kuana limitaba el tránsito intenso entre aquella comunidad y otros pueblos o centros urbanos. La distancia espacial parece haber servido como un “filtro” para este contacto, al mismo tiempo temido y deseable. 

Vale la pena resaltar que, por medio de la movilidad, los bienes industrializados eran adquiridos directamente por ellos, huyendo de las reglas de otros ejemplos, muy comunes en el Amazonas, donde tales transacciones hacen parte de un sistema generador de dependencia y explotación por medio de los llamados ‘regatões’ (figuras famosas en las regiones del caucho provenientes del oriente próximo. Vendedores ambulantes en sus embarcaciones llenas de mercancías).

El contacto con otras etnias en el este del estado de Roraima – además de las canoas, en los intercambios con los Macuxi, Wapishana, Ingarikó, Taurepang y Wai-Wai, ellos se hicieron conocidos también por otra especialidad ye´kuana, esta vez femenina: los ralladores de yuca – también los informaba sobre las innumerables oportunidades y experiencias diferentes de la suya, como la religión, la escuela, la politización de las organizaciones indígenas, los conflictos y, más tarde, las nuevas oportunidades de trabajo remunerado. Aunque teniendo relaciones con otros grupos indígenas, especialmente de comercio, los Ye´kuana no participaron de su movilización u organizaciones políticas de forma sistemática, manteniéndose fuera del proceso de politización de aquellas organizaciones.

Si en los años 70 el contacto con la capital ya era regular, fue solamente en los años 80 que algunos hijos de estos viajeros Ye´kuana vinieron para la ciudad, no solo para trabajar, sino también para estudiar. Estos jóvenes comenzaron a convivir con las familias tradicionales de la ciudad. Estas redes de relaciones fueron construidas como relaciones privadas y, por esto mismo, no se extendían a todos. De esta forma, los hijos de aquellos viajeros comenzaron a vivir con las familias de la “red de contactos” de sus padres en la capital.

Estos estudiantes se formaron para trabajar como microscopistas (profesionales responsables por el diagnóstico microscópico de la malaria), acompañando las oportunidades que la asistencia a la salud indígena ofrecía en la década de los 80 y 90. Siguiendo la trayectoria de estos primeros microscopistas ye´kuana, vemos que la búsqueda de una formación profesional en el área de la salud fue la oportunidad para aquellos que ya habían cursado el bachillerato en las escuelas públicas de Boa Vista. Los primeros hicieron el curso de formación técnica con la organización holandesa “Médicos Sin Frontera”, que actuaban en la región este del estado de Roraima. Después de hacer el examen realizado por el Ministerio de Salud, a través de la FUNASA (Fundación Nacional de Salud), los dos primeros microscopistas Ye´kuana fueron contratados por la organización francesa “Médicos del Mundo”, y más tarde por la propia FUNASA, trabajando en las regiones de la Tierra Indígena Yanomami: Homoxi, Parafuri, Ericó, Auaris e Paapiu.

La fiebre del oro

Al inicio de los años 80, fue fundado el poblado de Olomai por la familia de un Ye´kuana casado con una Sanumá. La pareja y sus hijos se trasladaron río abajo, y la Misión del Auaris acompañó al grupo, construyendo una casa de apoyo para los misioneros, que sería el nuevo puesto de la Misión desde entonces. Así, se construyeron nuevas casas y una nueva pista. Esta región se tornó en un lugar disputado entre los explotadores de minerales, y los Ye´kuana y Sanumá vivieron de cerca el drama de la violencia de esta explotación en sus tierras (Ramos, 1990).

En el mismo período, otros Ye´kuana extrajeron oro en otro lugar, principalmente en la región de Waikás, para donde algunas familias se trasladaron en la segunda mitad de los años 80. Ellos también experimentaron el terror de las relaciones sociales marcadas por la violencia debido a la explotación de minerales. En muchos relatos cuentan con perplejidad el descaso por los cuerpos de los muertos lanzados al río. La violencia en las relaciones hizo que ellos buscaran trabajar entre los propios Ye´kuana, bien sea de forma privada o para terceros, sus aliados.

Así, enfrentando el miedo y buscando respaldarse en su “red de aliados”, ellos pudieron acumular bienes como motores de popa, generadores de energía, máquinas para rayar yuca, ropas, radios, municiones, armas, máquinas de costura, entre otros. Pudieron hasta comprar una casa en los alrededores del centro de Boa Vista. Hoy, la mayoría de los hombres que estuvieron involucrados con la explotación de minerales poseen otras prioridades: algunos son microscopistas, asumiendo así, cada vez más, responsabilidades con la comunidad.

Aldea y sociedad

La siguiente descripción de la aldea Ye´kuana es extraída del texto de la antropóloga Nelly Arvello-Jimenez (1983), investigadora de este grupo en Venezuela:

Un área despejada en medio de la floresta anuncia la presencia de una aldea. Esta se configura por zonas compuestas por círculos concéntricos, teniendo en el centro la casa comunal – o maloca -, que posee una base redonda y techo en forma de cono. Con una capacidad para abrigar cerca de 60 personas, la maloca está también dividida internamente en secciones circulares: a) annaca: donde se hacen las comidas comunales, se reciben las visitas y se realizan las fiestas; de noche se convierte en dormitorios para los jóvenes solteros; b)  äsa: espacio alrededor de la annaca dividido en departamentos cuyas paredes divisorias no llegan hasta el techo; cada departamento abriga a una familia extensa.

Rodeando la maloca hay un espacio llamado jöroro, utilizado como el lugar de reunión de las mujeres y que también puede servir de sede para las fiestas, alternativamente a la annaca. Siguiendo la configuración espacial de la aldea se encuentran las casas de trabajo, donde hay una parte para cada familia extensa. Son casas pequeñas, de base rectangular, sin paredes y con techo de dos aguas. Allí las mujeres rallan la yuca, cocinan, cosen y fabrican ralladores, así como los hombres realizan los trabajos artesanales y arreglan los utensilios de caza y de pesca.

Finalmente, rodeando las casas de trabajo existen pequeñas huertas – una para cada familia extensa – donde se cultiva tabaco, algodón, caña de azúcar y plantas medicinales. Estas huertas marcan el fin del espacio despejado. Las distancias que pueden ser recorridas a pié, en diferentes direcciones, indican otras áreas abiertas que corresponden a las plantaciones.

A diferencia de este patrón tradicional relatado por Arvello-Jimenez, la comunidad del Auaris no cuenta más con esa casa comunal, sin embargo, en el centro de la aldea fue construida la casa de las  reuniones y fiestas.

Matrimonio y descendencia

Despedida dos Ye´kuana que estavam voltando da Venezuela para Auaris. Foto: Volkman Zieglen, 1981.
Despedida dos Ye´kuana que estavam voltando da Venezuela para Auaris. Foto: Volkman Zieglen, 1981.

Los Ye´kuana, como buena parte de los grupos indígenas de la región amazónica, creen que cada acto sexual contribuye para la generación de un hijo, siendo esta resultante de una sucesión de coitos. El semen se acumula gradualmente en el útero de la mujer y todos los que contribuyeron en este proceso son considerados los padres de los niños.

Tanto la madre como los padres cumplen una serie de restricciones pre y post natales. Antes del nacimiento, la mayoría de las restricciones recaen sobre la futura madre, mientras que después de nacido los mayores tabúes están relacionados con los padres.

Los Ye´kuana practican la poliginia – esto es, un hombre puede tener más de una esposa -, dando preferencia a la poliginia sororal – en que un hombre está casado con varias hermanas. La existencia de mujeres disponibles en la aldea presenta un límite a la poliginia, de modo que los únicos que practican invariablemente la poliginia son los chamanes.

El matrimonio preferencial entre los Ye´kuana es aquel entre primos cruzados (en el que ego se casa con la hija del hermano de la madre o con el hijo de la hermana del padre). Los matrimonios prohibidos son aquellos entre hermanos clasificatorios (hijos de los mismos padres o primos paralelos) y parientes de generaciones seguidas. Después del matrimonio, el hombre comienza a vivir en la casa de su esposa (o en su compartimiento en la maloca) y debe ser solícito con su suegro.

Las aldeas están divididas en dos tipos de unidades residenciales: aquella compuesta por los que comparten un mismo departamento de la casa y que puede ser considerada una “familia extensa incipiente” – generalmente compuesta por el padre, la madre, los hijos solteros, las hijas casadas y nietos – y la que resulta del conjunto de estos departamentos, o sea, que une a todos los habitantes de la maloca y que puede ser considerada como una “familia extensa madura”.

Organización política

La aldea constituye una comunidad políticamente autónoma. El jefe de la aldea es el coordinador de las actividades colectivas y representante del grupo para los de afuera. Pero él no está dotado de poder para dar órdenes arbitrarias, de modo que sus acciones deben ser ejemplares y reflejar las decisiones tomadas colectivamente en el Círculo de los Ancianos.

En el interior de las comunidades Ye´kuana existe una organización jerárquica que todavía es bastante respetada, donde los más viejos y, especialmente, los jefes son siempre consultados para las decisiones colectivas. Así, el Círculo de los Ancianos corresponde a un concejo consultivo cuyos miembros generalmente son los jefes de las “familias extensas”, que ocupan los departamentos de la maloca, el jefe de la aldea y su adjunto, además de algunos jefes de familias nucleares o compuestas independientes.

Subordinado al Círculo de los Ancianos, hay también un Círculo de Jóvenes, compuesto por hombres casados y solteros. Ambos grupos se reúnen al menos una vez por día durante las comidas comunales. Los jóvenes y los viejos comen en la annaca en círculos separados, pero no existe ninguna rigidez en la composición de estos círculos durante las comidas. Después de la comida, pueden discutir cualquier tema de interés general. Las conversaciones para planear el trabajo colectivo son frecuentes después de la comida matutina o vespertina, mientras las conversaciones entre el jefe y sus adjuntos ocurren generalmente al amanecer o antes de la comida vespertina.

Están también los líderes de los viajes comerciales y de las expediciones de caza, cargos que no son fijos. Por fin, también tienen influencia política y posición social destacada los especialistas en rituales: chamanes (jöwai) y cantadores (aremi o a´churi edamo). De todos modos, los detentores de un conocimiento colectivo son especialmente los más viejos y los chamanes, aquellos que realmente saben de memoria los nombres de los personajes y de sus pasajes en esta tierra y en otros espacios cósmicos.

Relaciones de vecindad

La relación entre los Ye´kuana y Sanumá (Yanomami) pasó por guerras, pero fue seguida de un período de aproximación que continúa hasta hoy (Ramos 1980; 1990). Esta aproximación trajo intercambios de técnicas y de saberes, sobretodo en el régimen alimenticio y probablemente también en las plantas medicinales, producción de alimentos, pasando por una convivencia pacífica y hasta por matrimonios entre los dos grupos.

En el Brasil, aunque existiendo matrimonios con mujeres Sanumá, el grupo sigue una organización social distinta, o sea, los hombres Ye´kuana que se casaron con mujeres Sanumá dejaron sus comunidades para vivir en la comunidad de sus esposas. El hecho de que hoy los Sanumá estén en su mayoría en las proximidades de Auaris no alteró los marcos de las diferencias. Cada grupo sigue con sus fiestas, rituales, escuelas, profesores, microscopistas y creencias. De la misma forma que en el campo de los conocimientos tradicionales varios tipos de intercambios continúan siendo realizados, las especialidades de cada uno son respetadas, como por ejemplo se reconoce que los Sanumá son mejores en la caza tradicional. Las técnicas tradicionales de construcción de casas ye´kuana también son respetadas por los Sanumá.

También hay una cierta admiración conflictiva y recíproca en el siguiente aspecto: los Ye´kuana, debido a su organización social, pueden realizar trabajos comunitarios y sembrar plantaciones extensas, construir casas grandes, tener una casa de apoyo en Boa Vista, pues tuvieron más temprano el acceso a los trabajos remunerados, en otras palabras: “saben lidiar con el mundo de los blancos”, mientras que los Sanumá tienen más tiempo para dedicarse a la caza, a los viajes, en otras palabras: “los blancos tienen que preocuparse con ellos”. En fin, es un nuevo universo lleno de contradicciones que generan tensiones que recuerdan el pasado de guerra que los dos grupos realizaron en este territorio.

Cosmología

Configuração do cosmo ye'kuana. Desenho: Nelly Arvello-Jimenez, 1992.
Configuração do cosmo ye'kuana. Desenho: Nelly Arvello-Jimenez, 1992.

Los Ye´kuana conciben un universo compuesto por dos planos paralelos: caju (el cielo) y nono (la tierra). En nono, plano inferior del universo, lo sobrenatural fue anteriormente neutro (o por lo menos sus manifestaciones eran desconocidas por los habitantes de la tierra). Entonces el Sol padre dejó caer tres huevos mágicos. Los dos primeros se abrieron y de ellos salieron Wanadi, un héroe cultural mítico, y su hermano. El tercero no llegó a quebrarse, pero quedó magullado y deformado. Wanadi entonces lo tiró en la floresta. Con esta segunda caída el huevo se abrió y Cajushawa, lleno de resentimiento y de odio, apareció en la tierra y se convirtió en la manifestación negativa de lo sobrenatural. Desde entonces, la gente de Cajushawa (los demonios u odosha) proliferó por el mundo, dominando el reino invisible de la tierra. En contrapartida, Wanadi, la expresión benévola de lo sobrenatural, después de haber vivido en la tierra por un tiempo durante el cual luchó contra Cajushawa, la dejó en las manos de su gente, los Ye´kuana, a quienes les cabe luchar contra los demonios.

La configuración de la tierra tiene en su centro un círculo interno de agua llamado dama (el mar), que está rodeado por otro círculo, nono (la tierra propiamente dicha), el cual posee arterias de agua, tuna (los ríos provenientes del mar). Rodeando la tierra hay otro círculo donde parten rayas inclinadas que son los pilares que sustentan el cielo. Este espacio es llamado caju wowaö´ña, literalmente “las patas del cielo”. Además de soportar el cielo, caju wowaö´ña, constituye el límite del reino de Cajushawa. Las aldeas del este se dicen que están adheridas a caju wowaö dawono (la parte inferior de caju wowaö). En la dirección este hay innumerables cascadas de difícil acceso que inician en la tierra, corren subterráneamente en caju wowaö´ña, y reaparecen en el cielo en forma de agua calma. Cuando Cajushawa perseguía a Wanadi, no pudo atravesar estas cascadas y tuvo que quedarse en la tierra.

Configuração da maloca ye'kuana. Desenho: Nelly Arvello-Jimenez, 1992.
Configuração da maloca ye'kuana. Desenho: Nelly Arvello-Jimenez, 1992.

Caju (cielo), plano superior del universo, está dividido en ocho niveles, que son los reinos de los jöwai. Las aldeas de Wanadi y del Sol están en un lugar inaccesible de caju, concentradas en un único lugar más allá del mundo en el cual los seres visibles (los Ye´kuana) y los invisibles (los demonios de Cajushawa) compiten incansablemente, y el equilibrio entre las fuerzas positivas y negativas es precario. Habitando este lugar, Wanadi está completamente ajeno a los problemas de la tierra.

La geografía del universo y la geografía de la maloca están marcadas por una gran similitud. Más que eso, la maloca puede ser comprendida como una réplica del cosmos: sus partes corresponden a cada una de las divisiones significativas del cielo y de la tierra. La annaca (o círculo interno) corresponde a la dama (el mar en el centro del mundo). El círculo siguiente que configura la tierra (nono) corresponde en la maloca a la äsa (los departamentos/dormitorios). En las márgenes de este segundo círculo se yerguen los pilares que sustentan el techo. Los mástiles mayores se llaman sirichäne, lo que significa literalmente “apoyo de las estrellas”. En la concepción ye´kuana del universo este espacio corresponde a caju  wowadö´nã, o “patas del cielo”. El techo cónico de la casa redonda, por su vez, tiene una configuración semejante a la representación del plano superior del universo, siendo el punto culminante la morada de Wanadi y su padre. En la maloca hay una ventana en el techo que se abre para el este, en la dirección de Wanadi.

Conjunção do cosmo e da maloca ye'kuana. Desenho: Nelly Arvello-Jimenez, 1992.
Conjunção do cosmo e da maloca ye'kuana. Desenho: Nelly Arvello-Jimenez, 1992.

Además de los demonios, odosha, hay otra forma a través de la cual lo sobrenatural se manifiesta negativamente. Según los Ye´kuana, los sistemas de vida (el animal y el vegetal, por ejemplo) tienen correspondientes invisibles o “dueños” en el mundo invisible. Las fuerzas invisibles entonces  reaccionan provocando mala suerte, enfermedades o muerte en los agresores. Para contrarrestar este problema, recurren a ritos antes del uso de determinados productos de la naturaleza, como frutas silvestres, caza, resinas (por ejemplo, la caraña que se usa para la pintura corporal) etc. Los productos son “soplados” con el fin de repeler la fuerza sobrenatural que se encuentra alojada en ellos.

Chamanismo y rituales

Foto: Alcida R. Ramos, 1989.
Foto: Alcida R. Ramos, 1989.

Todo Ye´kuana puede adquirir cierta destreza ritual para controlar el poder maligno, aunque sea puntualmente. Pero el sistema ritual es dominado por especialistas dotados de poderes especiales: los  jöwai (conocidos también como cadeju), cuyo privilegio es la cura de las enfermedades. Ellos poseen un poder similar a Wanadi y a sus hermanos, que fueron los primeros chamanes de la tierra. Este poder no es igual en todos los chamanes, siendo más fuerte en algunos.

Otro grupo de especialistas rituales son los “dueños” (edamo) de canciones sagradas (conocidas generalmente como a'churi o aremi) y se llaman a'churi edamo o aremi edamo. Ambos tipos de especialistas pueden estar habilitados para celebrar rituales con finalidades benéficas o no, ya que Wanadi y Cajushawa tienen un origen común.

Los ritos celebrados por un a'churi o aremi edamo en general están compuestos de: a) exorcismo, invocación mágica o cantos sagrados (aremi o  a'churi) que varían de tamaño y contenido; b) gestos apropiados – con las manos o soplo – para expulsar y ahuyentar las fuerzas malignas o demonios (odosha); c) uso de amuletos mágicos (eritrotojo).

La clasificación de los ritos puede ser establecida en “comunales”, “privados” e “individuales”. De los primeros participa toda la comunidad, guiada por el a´churi o aremi edamo. Son raros y constituyen ceremonias vinculadas a eventos como la inauguración de un plantío o a la de una casa.

Los ritos privados son más numerosos y la cantidad de los participantes es variable. Comprenden, por ejemplo, la celebración de un nacimiento, de una primera menstruación o de una primera recolección.

Más numerosos todavía son los ritos individuales, cuyo único participante es el a'churi o aremi edamo. Ejemplos de ellos son el exorcismo que acompaña el soplo de cualquier clase de carne que será ingerida por un individuo por primera vez; o antes de consumir frutas silvestres; o para neutralizar las fuerzas malignas alojadas en grandes lluvias o inundaciones; para encontrar una persona o animal perdidos; para la construcción de canoas, tejidos y otros objetos. También se consideran ritos individuales los que actúan como medicinas mágicas preventivas o curativas, o inclusive “magia negra” (soplo con efectos letales sobre la víctima).

Contenido editado por el equipo de ISA a partir de la obra de Nelly Arvello-Jimenez (1983)

La “promesa ye´kuana”

La cosmología ye'kuana tiene una dimensión profética protagonizada por los chamanes. Además de conocer el pasado, los chamanes pueden ver el futuro, la “promesa Ye'kuana”. Y el destino es dramático: “primero desaparecerán los chamanes, después los sabios, después los cantores, cuando el último ye'kuana muera la tierra se quemará, los blancos sufrirán mucho porque serán muchos, faltará agua, las lluvias cesarán”. Los Ye'kuana encontrarán a Wanadi; pero no hay “salvación” para todos en la “promesa” Ye'kuana. Así, el chamanismo es la principal referencia para el destino colectivo, en otras palabras, la visión del futuro y del destino Ye'kuana están relacionados a las prácticas chamánicas.

Para los más viejos, las mudanzas actuales son contingentes a los cambios de los tiempos; según ellos, un cierto descuido de los resguardos, como también ciertas dietas y el uso de pinturas corporales, colaboran en el aumento de las enfermedades y la fragilidad  de los jóvenes. Inclusive con una aparente dosis de pesimismo, los problemas actuales conforman y valorizan las “tradiciones”, especialmente a los chamanes que previeron tales transformaciones.

Actualmente los Ye'kuana no poseen chamanes en sus comunidades en el Brasil, pero existen las parteras especializadas, cantadores tradicionales y especialistas en plantas mágicas y medicinales. El contacto con sus chamanes, en Venezuela, ocurre tanto por medio de las visitas como por las consultas vía radiofónica. Aunque cuentan con una asistencia a la salud permanente en sus comunidades, algunos disturbios continúan siendo tratados de forma tradicional, con cantos, soplos, uso de plantas, tratamientos estos casi siempre acompañados por un régimen alimenticio.

El Tiempo de la Fiesta y el Tiempo de la escuela

Actualmente las principales fiestas, o aquellas de mayor duración, ocurren en el período de las vacaciones escolares, con excepción del carnaval, ya incorporado por ellos. Pero otras actividades, especialmente la construcción de casas, pueden escapar al calendario escolar. También algunos rituales, como la inauguración de una casa o el fin de un período de resguardo después de la primera menstruación, exigen el consumo de Yaddadi y no siempre ocurren fuera del período escolar, lo que a veces genera una cierta tensión.

Con relación al ritual de pasaje de las niñas para la edad adulta, por ejemplo, después de la primera menstruación, tradicionalmente la joven es recluida durante un año y pasa la mayor parte del tiempo hilando algodón en un compartimiento de su casa destinada para eso. Cocina su propia comida y pesca sola. Durante este período no usa adornos, se corta el pelo bien corto y reduce al mínimo su decoración corporal y contacto social. El final de la reclusión está marcado por una ceremonia en la que las reclusas se pintan y se adornan con chaquiras. Todo está acompañado con cantos y, al final, las jóvenes deberán consumir una cantidad abundante de bebida tradicional, siendo después llevadas hasta sus hamacas. A partir de entonces podrán casarse, pintarse y frecuentar las fiestas, entre otras cosas.

El período de reclusión se sobrepone al período escolar, de todos modos, la escuela se adaptó como pudo al calendario ye'kuana, dejando que la alumna en reclusión frecuente las clases de la manera que le sea posible. Además de eso, actualmente el período escolar inicia y termina antes del calendario urbano, de modo que el encerramiento en general se da a mediados de noviembre, coincidiendo con el período de la seca, que es también aquel de la abertura de nuevos plantíos y construcciones, trabajos realizados colectivamente. Hay una mayor movilidad de las familias en este período, cuando ya derrumbaron sus plantaciones, algunas de ellas visitan a sus parientes en otras comunidades o simplemente hacen sus retiros en la floresta para cazar.

Retomando el Tanöökö

La principal fiesta de los Ye'kuana es la Tanöökö, pero esta no ocurre hace más de 15 años en el Brasil. En general ocurría durante el retorno de los hombres que habían viajado para Boa Vista por los ríos con sus canoas. Hoy, solamente aquellos de Waikás realizan todavía sus viajes en las canoas hasta las haciendas próximas a Boa Vista. En Auaris, a partir de los años 90 se intensificó mucho el transporte aéreo.

Dos de los hombres que lideraban las fiestas Tanöökö murieron inesperadamente al inicio de los años 90, uno por haber contraído sarampión y el otro por la picada de una culebra. Esta pérdida, sin duda, contribuyó para que la fiesta tradicional no volviera a ocurrir. De todos modos, existe la intención por parte de los profesores y líderes tradicionales Ye'kuana de mostrar a los más jóvenes cómo era hecha la fiesta Tanöökö.

Según los más viejos, ésta envuelve a toda la comunidad: es necesario construir instrumentos musicales; hay una lucha corporal en la cual es necesario conocer las reglas; parte de la comunidad va a cazar, la otra parte prepara los alimentos que serán consumidos durante la fiesta juntamente con la caza.

Actividades productivas

Mulheres e crianças ye´kuana durante pescaria na comunidade de Auaris, em Roraima. Foto: Ana Gita de Oliveira, 1974.
Mulheres e crianças ye´kuana durante pescaria na comunidade de Auaris, em Roraima. Foto: Ana Gita de Oliveira, 1974.

A pesar de su inserción en las últimas décadas a los centros urbanos como Boa Vista y toda la modernidad traída para las aldeas – que incluye la energía eléctrica desde 2000, la TV, la escuela, los remedios industrializados, entre otros-, los Ye´kuana mantienen sus tradiciones alimenticias y  el modo de producción de esta alimentación. Son agricultores, recolectores y practican la caza y la pesca, poseen todavía pequeños animales domésticos, especialmente perros y aves. La alimentación básica es la sopa de pescado, la pimienta y el beiju (tortilla hecha con harina de yuca).

En la Tierra Indígena Yanomami, enfrentan como los vecinos Sanumá la escasez de la caza y la pesca. En contrapartida, poseen grandes y abundantes plantaciones. Junto con esta producción sigue, es claro, toda una serie de trabajos comunitarios, rituales que todavía organizan el tiempo y el espacio de las aldeas Ye´kuana. Los profesionales asalariados participan activamente de esta vida social y económica, no solo contribuyendo financieramente con sus obligaciones con sus suegros y la comunidad,  sino también directamente en los trabajos comunitarios, como la construcción de casas o la abertura de nuevas plantaciones.

Son eximios constructores de canoas y navegadores. En el trabajo femenino son muy valorizados los ralladores usados para procesar la yuca. Estos productos son las dos principales referencias ye´kuana junto a los otros grupos indígenas Karib y a los Wapichana en Roraima, siendo los ralladores muy buscados y comercializados en la región. Lo mismo sucede con las ONGs y la Funai (Fundación Nacional del Indio) que demandan la construcción de canoas para los puestos de salud, escuelas o puestos de la Funai en las áreas indígenas.

Notas sobre las fuentes

Cestas ye´kuana na aldeia de Auaris. Foto: Volkman Ziegler, 1982.
Cestas ye´kuana na aldeia de Auaris. Foto: Volkman Ziegler, 1982.

Existen muchos trabajos en la literatura sobre los Ye´kuana en Venezuela. Además de las expediciones como las de Schomburgk, Koch-Grünberg, Gheerbrant, tenemos la etnografía de Nelly Arvello-Jimenes (1974) y los trabajos de De Civrieux (1970), De Barandiaran, Daniel y Fuchs, Helmuth, quienes escribieron varios trabajos en los años 60; Coppens y Walter en los años 70 y 80; Guss y David tienen importantes trabajos publicados en los años 70, 80, y 90. Recientemente, Philippe Descola (EHESS-Paris) orienta dos tesis de doctorado sobre los Ye´kuana, la mía en el Brasil y la de Naluá Monterei Rodrigues en Venezuela. Actualmente, en el Brasil, la principal referencia sobre el grupo son los trabajos de Alcida Ramos.

Fuentes de informatión

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  • --------.  L'Or cannibale et la chute du ciel : une critique chamanique de l'économie politique de la nature.  L'Homme, Paris : École des Hautes Etudes en Sciences Soc., v. 33, n. 126/128, p. 349-78, abr./dez. 1993. Publicado também na Série Antropologia da UnB n. 174, 1995.

 

  • ARVELO-JIMENEZ, Nelly.  Indigenismo y el debate sobre desarrollo Amazónico : reflexiones a partir de la experiencia Venezuelana.  Brasília : UnB, 1991.  40 p.  (Série Antropologia, 106).

 

  • --------.  Political relations in a tribal society : a study of the Yekuana of Venezuela.  New York : Cornell University, 1971.  (Cornell University Dissertation Series, 51).

 

  • --------.  Relaciones politicas en una sociedad tribal : estudio de los Ye'cuana, indígenas del Amazonas Venezolano.  Quito : Abya-Yala ; Roma : MLAL, 1992.  (Colección 500 Años, 51.

 

  • --------; CONN, Keith.  The Ye'kuana self-demarcation process.  Cultural Survival Quarterly, Cambridge : Cultural Survival, v. 18, n. 4, p. 40-2, 1995.

 

  • CHIAPPINO, Jean; ALES, Catherine (Eds.).  Del microscopio a la maraca.  Caracas : Ex Libris, 1997.  402 p.

 

  • DE CIVRIEUX, M.  Mitologia Makiritare.  Caracas : Monte Avila Editores, 1970.

 

  • GEFFRAY, C.  Chroniques de la servitude en Amazonie brésilienne.  Paris : Khartala, 1995.

 

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  • GUSS, David M.  Tejer y cantar.  Caracas : Monte Avila Eds., 1990.

 

  • --------.  To weave and sing : art, symbol, and narrative in the South American Rain Forest.  Berkeley : Univ. of California Press, 1989.  288 p.

 

  • JIMENEZ, Simeon; PEROZO, Abel (Eds.).  Esperando a Kuyujani : tierras, leyes y autodemarcacion - Encuentro de comunidades Ye'Kuanas del Alto Orinoco.  Caracas : Gaia, 1994.  96 p.  (Bibl. de Antropol.: La cotidianidad Pluric. de Venezuela, 1)

 

  • PY-DANIEL, Víctor.  Oncocercose, uma endemia focal no hemisfério norte da Amazônia.  In: BARBOSA, Reinaldo Imbrozio; FERREIRA, Efrem Jorge Gondim; CASTELLON, Eloy Guillermo (Eds.).  Homem, ambiente e ecologia no estado de Roraima.  Manaus : Inpa, 1997.  p. 111-56.

 

  • RAMOS, Alcida Rita.  Auaris revisitado.  Brasília : UnB, 1991.  72 p.  (Série Antropologia, 117)

 

  • --------.  Memórias Sanumá : espaço e tempo em uma sociedade Yanomami.  São Paulo : Marco Zero ; Brasília : UnB, 1990.  344 p.

 

  • --------.  A profecia de um boato.  Brasília : UnB, 1995.  22 p.  (Série Antropologia, 188)

 

  • --------.  Sanumá, Maiongong.  In: --------.  Hierarquia e simbiose : relações intertribais no Brasil.  São Paulo : Hucitec, 1980.  p.19-130.

 

  • RODRIGUEZ, Alberto Jimenes; SARMIENTO, Alberto.  Usos de la fauna por comunidades Ye’kwana de la cuenca de rio Caura, Guayana Venezuelana.  Georgetown : Iokrama International Centre for Rain Forest Conservation and Development, 2000.  Texto apresentado no Woorkshop “Critical Issues in the Conservation and Sustainable and Equitable uso of Wildlife in the Guiana Shield.
  • SEGALL, Thea et al.  Los Ye'kuana : un reportaje fotografico..Caracas : Ministerio de Educacion, 1979.  Boletín Indigenista Venezolano, Caracas : Ministerio de Educación, v.18, n.15, p.53-98, jan./jun. 1979.

 

  • SOUZA FILHO, Julieta.  A música dos índios Yekuana : flautas e tambores davam boas-vindas a um visitante.  Ciência Hoje, Rio de Janeiro : SBPC, v. 18, n. 106, p. 77-9, jan./fev. 1995.