De Pueblos Indígenas en Brasil
Foto: Vincent Carelli, 1982

Galibi do Oiapoque

Autodenominación
¿Donde están? ¿Cuántos son?
AP 89 (Siasi/Sesai, 2017)
Guiana Francesa 3000 (OkaMag, 2002)
Suriname 3000 (OkaMag, 2002)
Venezuela 33824 (XIV Censo Nacional de Poblacion y Viviendas, 2011)
Familia linguística
Karib
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Aunque provienen de Maná, en la Guyana Francesa, los indios galibi se consideran brasileños. Es esa la nacionalidad que abrazaron y dicen que nunca querrán salir de las tierras que ocupan en Oiapoque. Entre los años 1950 y 1960, las autoridades francesa, en varias ocasiones, trataron de convencerlos de volver a Guyana, sin embargo ellos nunca aceptaron la propuesta. La historia migratoria de este grupo hacia Brasil, luego de desentendimientos con parientes afines en su aldea de origen, comporta una saga bastante peculiar. Fueron bien recibidos a su llegada por las autoridades brasileñas y siempre gozaron del apoyo de los funcionarios del SPI, como Eurico Fernandes, primer inspector de este órgano en la región y de Expedito Arnaud, un antropólogo. También tuvieron la amistad de los militares establecidos en Clevelândia do Norte. Por estas razones, sus tierras fueron rápidamente homologadas.

Nombre

Actualmente, galibi es la autodenominación del grupo que vive en el río Oiapoque y la de los indios del mismo pueblo que viven en la Guyana Francesa, especialmente en los ríos Maroni y Mana. En Guyana Francesa, ellos se definen como kaliña, siendo galibi una designación genérica utilizada por los europeos para referirse a los pueblos de habla caribe del litoral de las Guyanas.

Lengua

Los galibi mantienen parcialmente su lengua original de la cual están orgullosos. Muchos niños, no obstante, hijos de padres galibi y no galibi y que estudian solamente portugués en la escuela, no hablan la lengua aunque la entienden. Muchos de ellos hablan también patuá, lengua criolla utilizada en el contacto con las otras etnias de la región. Hablan el portugués y usan esta lengua en la aldea y para los contactos externos. Conocen el francés, o al menos lo hacen los más ancianos que fueron alfabetizados y educados en esa lengua. Entienden un poco de patuá holandés.

Hoy en día, la lengua indígena está siendo revalorizada. Comparados con los karipuna y los galibi-marworno, ellos se consideran indios verdaderos, así como los palikur, por hablar una lengua indígena. Cuestionan el hecho de que el patuá sea considerada una lengua “nativa” por los indios del Uaçá, recordando que, en la escuela de monjas o hermanas de Saint Joseph de Cluny, en la Guyana Francesa, quien hablaba patuá recibía un castigo. Allí, sólo las lenguas indígenas y el francés eran permitidas.

 

Localización

La única aldea de los galibi de Oiapoque, São José dos Galibi, permanece en el lugar donde fue instalada en 1959, cuando el grupo llegó de Saint Georges, y está instalada entre los riachos Morcego y Taparabu.  El viaje entre Oiapoque y la aldea demora alrededor de treinta minutos en lancha rápida. La aldea está localizada en un trecho de tierra firme cercado por campos familiares y por selva. Ocupa un área de aproximadamente 250 por 400 metros, muy arbolada y bien cuidada, donde se encuentran las casas, los frutales y las instalaciones del puesto de la Funai así como la enfermería y la escuela.

La población total de los galibi  en la aldea Sao José sumaba 28 personas (año 2.000). Muchos residen fuera de la aldea en diversas ciudades del estado de Amapá, y en las ciudades de Belém y de Brasilia. En la aldea, sólo dos parejas carecen de progenie e inclusive el profesor, un joven de Vigia, Pará, casado con una galibi con quien tiene cinco hijos, será obligado a mudarse a otra aldea el día en que dejen de haber alumnos de la primera a la quinta serie.  

Migración hacia Oiapoque

Foto cedida por Geraldo Lod. Arquivo do ISA, 1958.
Foto cedida por Geraldo Lod. Arquivo do ISA, 1958.

Los galibi de Oiapoque provienen de las aldeas Couachi e Grand Village en el río Mana, dentro de la Guyana Francesa, denominadas Couachi y Grand Village. Su jefe, el Geraldo Lod, nació en Pointe Isère. En 1948, Lod y su primo llegaron a Belém, donde el administrador del SPI (Serviço de Proteção aos Índios-Servicio de Protección a los Indios), Eurico Fernandes, les entregó la autorización y los documentos legales para que migrasen al Brasil con su familia.

La razón para que se produjese la migración no fue la guerra ni el hambre y ni siquiera la presión de los blancos aunque si lo fue un oculto y grave desentendimiento entre parientes afines. Al llegar a Brasil, en tres canoas de vela, el grupo estaba compuesto por 38 personas. Posteriormente, algunas familias volvieron a Mana. En la actualidad, con la salida sistemática de los más jóvenes, la tendencia indica una reducción de la población salvo por familias no galibi que se instalan en la aldea. Luego del fallecimiento de los individuos mayores, el grupo mantuvo escasos contactos con los galibi de la Guyana Francesa. No obstante lo mencionado, se sienten a gusto recibiendo noticias desde allí, especialmente e parientes y amigos, en muchas oportunidades transmitidas a través de un programa de radio desde Cayena, la capital.

Gravura de Juls Nicolas Crevaux. Voyage dans l'Amerique de Sud, 1883
Gravura de Juls Nicolas Crevaux. Voyage dans l'Amerique de Sud, 1883

La aldea São José dos Galibi es también la sede del Puesto Indígena Galibi. Geraldo Lod sostiene una actitud autónoma, aunque en buenos términos con la Funai. Elige e evalúa los funcionarios que se desempeñan en la aldea que hoy son solamente el jefe del puesto y el profesor, casado con una india galibi. Lod y sus hijos y otros habitantes de la aldea participan regularmente de todas las Asambleas de los Pueblos Indígenas del Uaçá y de los movimientos colectivos que promueven determinadas reivindicaciones, en tanto representantes de su grupo y miembros plenos de un conjunto de pueblos que comparten el mismo territorio, los mismos problemas y ansiedades. Es en esas ocasiones que casa pueblo establece su postura. Se busca un consenso y se establece un programa político, económico y social que beneficie a todos sus miembros. También participan de estos movimientos de reivindicación que se constituyen como importantes desde sus perspectivas los karipuna, los galibi-Marworno y los palikur.

Volviendo a los galibi de Oiapoque, si todos en la aldea tienen un buen grado de instrucción, Lod se destaca por su capacidad y curiosidad intelectual sumado a su rigor de raciocinio. Sus conocimientos de la fauna y de la flora de la región de las guyanas son sorprendentes. Obtuvo el Certificat d'Études, lo que corresponde a la primaria completa y fue, durante diez años, enfermero formado en el hospital penitenciario de Saint Laurent, desempeñándose en aldeas indígenas de Mana.

Bispo de Macapá na festa dos 50 anos do grupo Galibi no Brasil. Foto: Lux Vidal, 2000
Bispo de Macapá na festa dos 50 anos do grupo Galibi no Brasil. Foto: Lux Vidal, 2000

Su hijo menor fue presidente de APIO (Associação dos Povos Indígenas do Oiapoque-Asociación de los Pueblos Indígenas de Oiapoque). Los dos hijos mayores son militares, con una carrera exitosa en la marina y en la fuerza aérea. Sus cuatro hijas mujeres residieron durante varios años con familias de oficiales de las Fuerzas Armadas en Clevelândia, trasladándose con estas a Belém, Brasilia y São Paulo, estudiando y trabajando, antes de retornar a Oiapoque. Hoy, viven esta última ciudad, donde trabajan como servidoras del Estado y pasan los fines de semana y sus vacaciones en la aldea natal.

En la actualidad, a diferencia de épocas pasadas, los galibi mantienen poco contacto con los militares de Clevelândia y con los habitantes de Saint Georges o de Tampac.

Situación de las tierras

Las tierras ocupadas por los galibi corresponden, básicamente, al territorio donde se establecieran en 1950. Ya demarcadas, ellas constituyen la Tierra Indígena Galibi con una superficie de 6.689, 1928 hectares, de acuerdo a la resolución número 1.369/E, del 2/08/1962. La homologación administrativa y la publicación en el Diario Oficial es del 22/11/82. Ariramba, una aldea karipuna, en el río Oiapoque, fue incluida también en la reserva galibi y se localiza en las proximidades de la pequeña villa de Taparabu. Las relaciones con los galibi son de buena vecindad aunque mantienen escaso contacto.

Cosmología

Geraldo Lod. Foto: Vincent Carelli, 1982
Geraldo Lod. Foto: Vincent Carelli, 1982

Las creencias religiosas se manifiestan de forma diversa en los diferentes grupos de la cuenca del río Uaçá. Entre los karipuna e galibi-marworno, prevalece un catolicismo popular, alineado en una vertiente progresista debido a la influencia del Cimi (Conselho Indigenista Missionário o Consejo Indigenista Misional), hasta épocas recientes. El catolicismo de los galibi, incorporado hace siglos a sus prácticas y creencias, es el de la denominada “línea tradicional”.

El chamanismo permaneció vivo hasta la década del 60’, siendo los chamanes galibi los más renombrados y conocidos entre los pueblos indígenas de Amapá, de la misma forma en que lo eran sus vecinos en la margen opuesta del río Oiapoque: los negros Saramaká de Tampac. En la actualidad no hay chamanes actuando en el grupo. Los emblemas del último pïyei (chamán), o pakará (cestería) y el maráca (cencerro), están debidamente guardados por los galibi. Sin embargo, las creencias relativas al universo chamanístico no desaparecieron. En más de una oportunidad, los galibi afirmaron que, comparados a los de los otros grupos, sus chamanes eran “verdaderos” y competentes. Lod describe pormenorizadamente los rituales de iniciación, las sesiones de cura y de contacto con los espíritus. Los mismos se dividen en dos categorías: los que vienen de arriba, del cielo, los ángeles de la guardia, siempre buenos, y los espíritus de la selva y del agua, peligrosos, con los cuales es preciso negociar. En estas ocasiones, quien actúa es el espíritu del chamán, que está preparado para esta tarea, jamás el mismo, que es solamente un hombre común. Para los galibi, Dios hizo todo, sabe todo y domina todo mientras que el chamán, por más perfecto que sea, solamente posee una visión parcial del mundo dado que su camino puede ser “cerrado” por un chamán más poderoso. “Primero viene Dios, luego el maráca”.

Antiguamente, relatan los galibi, los espíritus de los hombres y los de los animales, que eran gente en su mundo, se comunicaban. Pero ahora eso terminó. Según Lod, en algún momento “algo ocurrió”, se produjo una ruptura y hoy ellos no se comunican más. Esto habría ocurrido debido a la incomprensión de los colonizadores europeos con relación a la sabiduría de los indios. Una perdida y una pena, según Lod.

Mientras tanto, los galibi continúan creyendo que en la naturaleza todo tiene dueño, los animales y las plantas. Por eso actúan con especial cuidado durante sus actividades predadoras de caza, pesca y derribamiento de árboles. O, como aseguran en francés: "il ne faut pas les vexer1", una forma delicada de caracterizar las negociaciones que se establecen entre los diferentes dominios del cosmos.  

Fiestas

El calendario de fiestas no se corresponde con las de los karipuna o la de los galibi-marworno. No festejan el Divino Espíritu Santo, como os karipuna, y nunca fueron adeptos al Turé indígena que es, según ellos, un ritual de los pueblos de la selva (de la brousse) y no de los pueblos del litoral (de la côte). Antiguamente, las fiestas grandes eran los ritos funerarios o del fin del luto que reunían varios grupos locales, donde se destacaban los cantos femeninos y los percusionistas de tambores.

Actualmente, la mayor fiesta que se celebra se desarrolla durante el último día del año, cuando los que viven fuera de la aldea retornan a visitar a sus parientes y cuando los amigos de otras localidades se unen a los galibi para celebrar, comer, bailar y beber caxixi, una bebida fermentada a base de mandioca. Las otras fiestas son, en agosto, la de Santa María, que constituía la gran fiesta de Mana, y la de San José, patrono de la aldea.

Cultura material

Sr. Geraldo Lod fiando um cesto. Foto: Lux Vidal, 2000
Sr. Geraldo Lod fiando um cesto. Foto: Lux Vidal, 2000

 

Las personas mayores, como el padre de Geraldo Lod, un gran chamán, y su madre, ceramista y eximia tejedora, fallecieron hace mucho tiempo. Hoy en día, sin Madame Caroline, esposa de Lod, sólo una mujer hila algodón y sabe tejer las grandes redes blancas, típicas de los galibi.

 

 

 

Dona Carolina Lod fiando algodão para confecção de redes. photos: Lux Vidal, 2000
Dona Carolina Lod fiando algodão para confecção de redes. photos: Lux Vidal, 2000

Los numerosos y elaborados artefactos no son producidos y, menos aún, utilizados. “¿Para qué?”, pregunta Jean-Jaque. “No hay nadie más”, se responde. Y realmente, ¿para qué?, si el mundo de hoy y el de antes son irreductibles. Los galibi, ciertamente, no son indios que “hacen de cuenta” que lo son.

Por otro lado, fabricar artesanías para vender es algo que nunca aceptaron. Los objetos que precisan para sus actividades de subsistencia, como los cernidores, los tipits (escurridores de mandioca), los cestos, los artefactos para agitar el beiju (bollo elaborado con la masa de la mandioca ) y los habanos, continúan siendo producidos así como el huso para hilar algodón. De todas maneras, los recipientes pintados y los ralladores de mandioca son encargados a los karupina del río Curipi.

 

 

Fotos: Arquivo do ISA, 1956
Fotos: Arquivo do ISA, 1956

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Subsistencia

La subsistencia proviene, básicamente, de la agricultura. Todo hombre galibi que precie tiene un bonito campo que cuida, diariamente, junto a su familia. Cuando un galibi habla de su “abattis" (campo), el habla de todo. Si tiene nietos o sobrinos reserva, como herencia, una porción de tierra para ellos.

En la aldea galibi, existen cinco campos sembrados, localizados a pocos minutos de las casas de sus dueños. Los indios siembran mandioca, cará (tubérculo cultivable cuyo nombre científico es Dioscorea alata), papa, macaxeira, banana, ananá o piña, maíz, tomate y maracujá o fruta de la pasión. Hay muchos árboles frutales en las cercanías de cada casa: coco, aguacate o palta, naranja, mandarina abiú (Pouteria bullata) y muchos árboles de cajú además de inmensos árboles de mango que componen el paisaje típico de la aldea.

La caza y la pesca constituyen el resto de la dieta alimenticia. En la actualidad, esas actividades son apenas desarrolladas por dos hombres de la aldea, lo que restringe el consumo de este tipo de productos. Como los mayores reciben su jubilación o seguro de retiro de la institución Funrural, ellos compran el pescado a los pescadores de las inmediaciones y la carne de pollo la obtienen en Oiapoque, además de otros productos alimenticios.

Dos especialidades galibi merecen ser resaltadas. Las “galettes” de mandioca, el pan indígena, realizadas de mandioca rallada, pero nunca de puba (la harina de agua) lo que, según ellos, las volvería sin sustancia; es un tipo tosco de beiju. Si están bien hechas, pueden ser almacenadas en un lugar seco por un largo período de tiempo. El segundo ítem es el caxixi, bebida fermentada de mandioca, muy fina y de color rosado debido a que se le agrega una pequeña papa de color rojo específica para su correcta preparación. En algunas oportunidades, Lod bromea y la ofrece como si fuese un apéritif (aperitivo) o digestif (digestivo). Finalmente, el pescado ahumado es transformado en una sopa agregándole cará y agua; es un plato típico muy apreciado.  

Organización familiar y casamiento

El núcleo familiar de los galibi que llegó desde la Guyana Francesa estaba compuesto por dos hermanos, Julien y Geraldo Lod, casados con dos hermanas. Asimismo también llego una hermana de los Lod, casada con Joseph Jean-Jaque. En la Guyana Francesa, Jean-Jaque vivía en Grand Village y los Lod en Couachi, dos localidades cercanas. El abuelo de los Lod se llamaba Emile François Zacharie y era primo de Grand Emile (Alobé Emile), abuelo de las esposas de Geraldo y Julien Lod.

Los indios que viven en la aldea São José descienden directamente de estas familias. Otra familia está compuesta por una tercera hermana de las esposas de los Lod, casada con un profesor (no galibi) ya retirado; no tienen hijos. Según las reglas matrimoniales galibi, reglas que denotan la preferencia por el casamiento entre primos cruzados clasificatorios, los jóvenes de la primer generación descendiente se quedarían solteros o se casarían con personas no indias, lo que de hecho ocurrió. Esta situación no debe de haber sido fácil para ellos. Igualmente, hoy los no galibi casados en la aldea están muy bien integrados y son apreciados por los mayores, sus suegras y suegros.

Tradicionalmente, cuando dos jóvenes pretendían casarse, generalmente basados en una decisión previa efectuada por los padres, ellos y sus familias realizaban una secuencia de actos ritualizados como la visita del novio y su padre a los padres de la novia seguida de la oferta de cigarros. Los jóvenes novios eran sometidos a duras pruebas que probarían su competencia como excelentes agricultores, cazadores y artesanos en el caso de los hombre y perfectas hiladoras de algodón, tejedoras, ceramistas y elaboradoras de caxixi en el caso de las mujeres.

Ritos de pasaje

Tradicionalmente, además del casamiento, los ritos de pasaje más importantes eran, para las mujeres, el resguardo luego de la primera menstruación, cuando eran informadas sobre el peligro inherente a la sangre menstrual que podía atraer en forma indebida por su olor a los espíritus acuáticos monstruosos. En esta etapa las mujeres no podían ir al río, al campo ni preparar caxixi.

Los jóvenes pasaban por un riguroso aprendizaje y período de reclusión cuando pretendían transformarse en chamanes. Finalmente, los ritos de fin del luto eran la ocasión para reunir mucha gente de diferentes grupos locales y al tiempo que despachaban el espíritu del muerto, liberándolo para que ascienda al cielo, los galibi reconstituían su mundo social y simbólico y el de la renovación cósmica.

En la actualidad, los ritos de pasaje son diferentes, pero las creencias antiguas tienen su sentido y sus valores preservados. Esto crea cierta ambivalencia positiva y etnicidad. Los niños son bautizados y se preparan como corresponde para la primera comunión. Lod se enorgullece al relatar que su casamiento, en los años 40’, en Mana, haya sido el primero en ser celebrado al mismo tiempo en forma civil y en forma religiosa, según la fe católica. “Yo abrí el camino”, cuenta Lod. Los jóvenes, actualmente, necesitan suceder las etapas escolares, comparecer, en ocasiones, a concursos públicos y prepararse para la vida laboral que consiste en actividades de subsistencia tradicionales, incrementadas por tareas que permitan ganar algo de dinero así como una preparación política que le asegure, a cada persona y a su respectivo grupo, la necesaria autonomía e integración en redes de sociabilidad cada vez más abarcadoras.  

Fuentes de información

  • ARNAUD, Expedito.  Os índios Galibi do rio Oiapoque : tradição e mudança.  In: --------.  O índio e a expansão nacional.  Belém : Cejup, 1989.  p. 19-86.  Publicado originalmente no Boletim do MPEG, Antropologia, Belém, n.s., n. 30, jan. 1966.

 

  • CASTRO, Esther de; VIDAL, Lux Boelitz.  O Museu dos Povos Indígenas do Oiapoque : um lugar de produção, conservação e divulgação da cultura.  In: SILVA, Aracy Lopes da; FERREIRA, Mariana Kawall Leal (Orgs.).  Práticas. pedagógicas na escola indígena.  São Paulo : Global, 2001.  p. 269-86.  (Antropologia e Educação)

 

  • DIAS, Laercio Fidelis.  Curso de formação, treinamento e oficina para monitores e professores indígenas da reserva do Uaçá.  In: SILVA, Aracy Lopes da; FERREIRA, Mariana Kawall Leal (Orgs.).  Práticas. pedagógicas na escola indígena.  São Paulo : Global, 2001.  p. 360-78.  (Antropologia e Educação)

 

  • RENAULT-LESCURE, Odile.  Evolution lexicale du galibi langue Caribe de Guyane Française.  Paris : Orstom, 1981.  251 p.  (Tese de Doutorado)

.  As palavras e as coisas do contato : os neologismos Kali’na (Guiana Francesa).  In: ALBERT, Bruce; RAMOS, Alcida Rita (Orgs.).  Pacificando o branco : cosmologias do contato no Norte-Amazônico.  São Paulo : Unesp, 2002.  p. 85-112.


.  Textes Galibi.  In: CONTES amérindiens de Guyane.  Paris : Conseil International de la Langue Française, 1987.  p.8-67.

  • TASSINARI, Antonella Maria Imperatriz.  Da civilização à tradição : os projetos de escola entre os índios do Uaçá.  In: SILVA, Aracy Lopes da; FERREIRA, Mariana Kawall Leal (Orgs.).  Antropologia, história e educação : a questão indígena e a escola.  São Paulo : Global, 2001.  p.157-95.

 

  • VIDAL, Lux Boelitz.  O modelo e a marca, ou o estilo dos “misturados”.  Cosmologia, história e estética entre os povos indígenas do Uaçá.  In: SILVA, Aracy Lopes da; FERREIRA, Mariana Kawall Leal (Orgs.).  Antropologia, história e educação : a questão indígena e a escola.  São Paulo : Global, 2001.  p.196-208.

; SILVEIRA, Luís Fábio; LIMA, Renato Gaban.  A pesquisa sobre a avifauna da bacia do Uaçá : uma abordagem interdisciplinar.  In: SILVA, Aracy Lopes da; FERREIRA, Mariana Kawall Leal (Orgs.).  Práticas. pedagógicas na escola indígena.  São Paulo : Global, 2001.  p. 287-59.  (Antropologia e Educação)