Foto: Milton Guran/Agil, 1988

Guarani Mbya

  • Otros nombres
    M'byá
  • ¿Donde están? ¿Cuántos son?

    Argentina5.500 (CTI/G. Grünberg, 2008)
    ES, PA, PR, RJ, RS, SC, SP, TO7.000 (Funasa, Funai, 2008)
    Paraguai14.887 (II Censo Nacional Indígena, 2002)
  • Familia linguística
    Tupi-Guarani

Historia, nombres y lugares

En los siglos XVI y XVII, los españoles, a medida que avanzaban en sus viajes de exploración y en sus expediciones de conquista – y los misioneros en su ‘conquista espiritual’ – encontraron a los Guaraní formando conjuntos territoriales más o menos extensos, que llamaron ‘provincias’, reconocidas por sus nombres propios: Cario, Tobatin, Guarambaré, Itatín, Mbaracayú, gente del Guairá, del Paraná, del Uruguay, los del Tape... Estas provincias abarcaban un vasto territorio que iba de la costa atlântica al sur de São Vicente, en el Brasil, hasta la margen derecha del rio Paraguay, y desde el sur del río Paranapanema y del Gran Pantanal, o lago de los Jarayes, hasta las Islas del Delta junto a Buenos Aires” (Bartomeu Melià, 1991).

En los siglos XVI y XVII, los cronistas denominaban “guaraníes” a los grupos de la misma lengua comprendidos entre la costa atlántica y el Paraguay. Había pequeñas comunidades designadas por el nombre del río, dado que ocupaban sus márgenes, o por su jefe político; las mismas conformaban la “nación guaraní”.

Cabeza de Vaca (“Comentarios”) se refiere a los “poblados de indios guaraníes” donde se detenía con sus hombres y sus guías indígenas durante la expedición emprendida a partir de 1541 desde la isla de Santa Catalina hasta Asunción. “Esa nación de los guaraníes habla una lengua que es entendida por todas las otras castas de la provincia”.

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Con la llegada de los conquistadores, el territorio ocupado por los guaraníes se vuelve una arena de disputas entre los portugueses y los españoles. Con el objetivo de ampliar su propio dominio, a los españoles les interesaba “expandir” el territorio de sus aliados “guaraníes”, fenómeno equiparable a la relación que los portugueses establecieron con sus aliados “carijó”, superponiendo clasificaciones y divisiones tribales según sus propios interesas (cf. Ladeira, 1990, 92). Los términos “guaraní” y “carijó” (o “cario”) fueron empleados por los cronistas e historiadores sin detallar diferencias dialectales o culturales, aplicándolos a pueblos que, en toda su extensión, hablaban la misma lengua siendo algunos poblados caracterizados como de indios rebeldes y guerreros y otros como pacíficos y sumisos.

En los siglos XVIII y XIX, los grupos guaraníes que no se sometieron a los encomenderos españoles ni a las misiones jesuíticas, se refugiaron en los montes y en las selvas subtropicales de la región del Guaíra paraguayo y de los Siete Pueblos; estos aparecen en la literatura con el nombre genérico de Cainguá, Caaiguá, Ka’ayguá ou Kaiguá. Kaygua proviene de ka’aguygua, que significa “habitantes de las selvas”.

A partir de mediados del siglo XX, los estudios etnográficos (Nimuendaju, Cadogan, Schaden) permitieron un mayor conocimiento acerca de las especificidades lingüísticas, religiosas, políticas y sobre la cultura material guaraní, definiendo las bases para una clasificación todavía vigente de los subgrupos. Recientemente, la localización de los grupos y centros de “origen” así como la “dispersión” son los criterios considerados en las clasificaciones y subdivisiones de este grupo indígena. Aunque esta clasificación no corresponda a las definiciones de grupo, origen y situación vivida por los guaraníes, ella no debe ser entendida solamente como un “formalismo clasificatorio” dado que apunta a una definición de explícitas diferencias vivenciadas por los propios indios (cf. Ladeira, 1992).

El territorio ocupado actualmente por los mbya, ñandeva (xiripa) y kaiowa, grupos guaraníes que se encuentra actualmente en Brasil, comprende partes del Brasil, del Paraguay, de la Argentina y del Uruguay. En la región oriental del Paraguay, los kaiowa y los ñandeva/xiripa son conocidos respectivamente bajo las denominaciones de pai tavyterã e ava-xiripa. Otros grupos guaraní –guajaki, tapiete y los conocidos por guarayos y chiriguano- se encuentran también en Paraguay y en Bolivia.

Las aldeas kaiowa/pai tavyterã se concentran en la región oriental del Paraguay y en la región sur del estado de Mato Grosso do Sul, en Brasil. Algunas familias kaiowa viven actualmente en aldeas cercanas a las mbya, en el litoral del estado de Espírito Santo y Rio de Janeiro. A diferencia de los mbya y ñandeva que se presentan como guaraníes, los kaiwa se presentan como kaiowa.

Los ñandeva/xiripa, en el Paraguay, se concentran en la región comprendida entre los ríos Jejui Guazu, Corrientes e Acaray (Perasso, 1987) y, en Brasil, residen en aldeas situadas en Mato Grosso do Sul, en el interior de los estados de São Paulo (Posto Indígena de Araribá), Paraná y Rio Grande do Sul y en el litoral de los estados de  São Paulo y Santa Catarina.

El término “ñandeva” significa “nosotros”, “todos nosotros” o “nuestra gente” y es empleado por todos los guaraníes. Sin embargo, es la única forma de presentación de aquellos que hablan el dialecto que el etnógrafo Kurt Nimuendaju relevó con el nombre de Apapukuva o por los descendientes de los grupos Tanigua, Apapukuva y Oguauiva. En Mato Grosso do Sul, os ñandeva son conocidos como guaraníes, y se distinguen de los kaiowa; en el Paraguay se los reconoce como ava-chiripa, en referencia a su vestimenta tradicional.

Los mbya están presentes en varias aldeas en la región oriental del Paraguay, en el noreste de Argentina (provincia de Misiones) y en el Uruguay (en las proximidades de Montevideo, su capital). En el Brasil se encuentran en las aldeas situadas en el interior y en el litoral de los estados sureños de Paraná, Santa Catarina, Rio Grande do Sul, y en São Paulo, Rio de Janeiro e Espírito Santo ubicados en varias aldeas junto a la Mata Atlântica (Selva Atlántica). En la región norte del Brasil también se encuentran algunas familias mbya originarias de un gran grupo y que entraron al Brasil luego de la guerra contra Paraguay, se separaron en grupos familiares y, en la actualidad, residen en el estado de Pará (municipio de Jacundá), en el estado de Tocantins en una de las áreas karajá de Xamboiá, además de algunas pocas familias dispersas en la región centro-oeste. En el litoral brasileño, las comunidades están compuestas por grupos familiares que, históricamente, buscaron formar sus aldeas en las regiones montañosas de la Mata Atlântica –Serra do Mar, de Bocaina, do Tabuleiro, etc. (cf. Ladeira, 1992)-. La denominación mbya fue traducida como “gente” (Schaden), “mucha gente en un solo lugar” (Dooley, 1982).

La población guaraní del litoral, salvo excepciones, está compuesta por los mbya y ñandeva. Según algunos registros (documentos del Archivo del Estado), hasta las primeras décadas del siglo XX, los ñandeva constituían la mayoría de la población guaraní en el litoral de São Paulo. Debido a investigaciones realizadas a partir de las décadas de 1960 y 1970, y a la creciente visibilidad de las aldeas en la actualidad, se comprobó que los mbya predominan numéricamente en toda la franja costera entre los estados de Río Grande do Sul y Espirito Santo. Es dable recalcar que algunas aldeas presentan un contingente poblacional compuesto por descendientes de matrimonios mixtos entre sujetos ñandeva y sujetos mbya (así como ocurre en el estado de Mato Grosso do Sul entre los ñandeva y los kaiowa).

La organización social y las actividades desempeñadas en cada comunidad dependerán, más que nada, de la orientación religiosa que aglutina, creando un perfil propio, los modos, representaciones y experiencias de los orígenes y de los diversos subgrupos. En las aldeas en donde hay individuos de otro subgrupo, estos pasan a respetar las reglas (sociales y políticas) y a adoptar costumbres y rituales del grupo local dominante. Aun tratándose de una aldea compuesta por familias del mismo subgrupo, no necesariamente se produce una autodenominación general y consensual. Frente a las instituciones de la sociedad nacional, se identifican como guaraníes (ñandeva y mbya) y kaiowa.

Entre los grupos guaraníes, son los mbya los que vienen ocupando, con una marcada continuidad, las áreas del litoral del Océano Atlántico. Más allá del motivo común –la búsqueda de la tierra sin mal (yvy marãey); de la tierra perfecta (yvyju miri), el paraíso a donde se puede llegar atravesando la “gran agua”-, la manera en como los grupos familiares trazan su historia a través de las caminatas, recreando y recuperando su tradición en un “nuevo lugar”, los hace portadores de una experiencia de vida y de supervivencia también comunes (Ladeira,1992).

Así como el sistema de reciprocidad y las vivencias comunes son aspectos integradores en los mbya, los factores actuales de diferenciación de ellos con los otros subgrupos guaraníes residen en las divisiones espaciales, en las expresiones lingüísticas, en los elementos de la cultura material (adornos, artefactos de uso ritual) y en los rituales en los cuales hay música y cantos específicos.