Foto: Jaime Siqueira Jr./CTI, 1994

Canela Apanyekrá

  • Otros nombres
    Canela, Timbira
  • ¿Donde están? ¿Cuántos son?

    MA1.076 (Siasi/Sesai, 2012)
  • Familia linguística

Religiosidad y Chamanismo

De acuerdo con la tradición Canela, después de la muerte el alma va para una comunidad de almas en algún lugar que queda hacia el oeste, donde vive en condiciones similares a las de la vida en cualquier comunidad, con la única diferencia de que las cosas son menos amenas y agradables. Por ejemplo, la comida tiene menos sabor, el agua es tibia y no fría, además de que el sexo es menos placentero. Después de cierto tiempo, los espíritus se vuelven animales de caza, luego se convierten en animales menores y un poco más tarde toman forma de algo parecido a un mosquito o muñón de árbol, para que finalmente la entidad deje de existir.

Almas que aún están bajo la forma humana pueden ser contactadas por los chamanes. Pero si por casualidad alguien diferente a los chamanes mantuviera contacto con esos tipos de almas, quedaría seriamente enfermo o hasta podría morir. Los Canela creen que si violan determinadas reglas tales como ir a la selva durante la noche o recoger agua de los riachuelos después del anochecer, las almas pueden capturarlos. De cualquier modo, las almas traen problemas a los hombres que los chamanes a penas si pueden descubrir.

Se cree que tiempo atrás poderosos chamanes tenían extraordinarios poderes sobrenaturales, esencialmente aquel que tenía que ver con la  omnisciencia –el conocimiento y la visión previa de todo. Sin embargo, eso solamente era posible mediante la ayuda de las almas (los recién muertos), que en su mayoría fueron grandes chamanes cuando estaban vivos. Los buenos chamanes convocan un alma que les dice todo lo que necesitan saber. Por ejemplo, si fallece el recién nascido de una mujer, el chamán es capaz de decir porque sucedió eso, lo que acostumbra atribuirse a la ingesta de alimentos ‘cargados’ y, consecuentemente, contaminados. El diagnóstico del chamán es definitivo, aún si la madre tuviera otra versión, porque la decisión de él jamás es contestada o refutada por nadie.

Los chamanes no compiten por poder con los jefes políticos. Muchos de los jefes han tenido algún poder chamánico, pero nunca del alcance del poder de un buen chamán. Raras veces las mujeres se convierten en chamanes, aunque en los años setenta (1970) había varias mujeres chamanes y dos (2) como mínimo, están involucradas en la mitología Canela.

Los chamanes curan a los pacientes a través de la extracción de la enfermedad o la contaminación, y son remunerados solamente cuando su curación tiene resultados. También hay chamanes antisociales, los cuales pueden lanzar hechizos malos que entran en el cuerpo de los otros como enfermedades. Otros chamanes luchan para sacar esos hechizos, procurando devolvérselos a quien los haya emitido. Antiguamente, si un chamán antisocial era acusado de homicidio con hechicería por parte del consejo de la comunidad, era golpeado con bastones hasta morir. La última vez que eso sucedió fue a eso de 1903.

Someterse a las restricciones alimentarias y sexuales es un instrumento para que el individuo se vuelva fuerte en carácter y habilidad, y para que pueda desarrollar a través del esfuerzo personal, las habilidades para las carreras principales –cazador, corredor o chamán-, pero no para bailar y cantar con la maraca.

Los Canela creen que la contaminación penetra por el cuerpo a través de la ingesta de caldos de carne y por el contacto con los fluidos sexuales. Tales contaminaciones no afectan a una persona saludable, pero si debilitan los poderes de un guerrero, o de un cazador, o de un corredor o de un chamán. Sin embargo, si un individuo esta enfermo o débil –tal y como es el caso de los bebés-, contaminaciones comunes pueden llevarlo a estar más enfermo, o hasta pueden llegar a matarlo. Los Canela consideran que la sangre de los padres, la de los hermanos uterinos y la de los hijos de un individuo es muy parecida a la suya. Así pues, esa familia nuclear esta tan interconectada que la contaminación de uno de sus miembros puede afectar a los otros. Si la familia está en una situación mucho mas delicada y vulnerable, las contaminaciones adicionales y aparentemente superfluas pueden enfermar o matar al individuo. Asimismo, cuando una persona tiene a uno de los integrantes de su familia nuclear en avanzado estado de enfermedad, debe someterse a ciertas restricciones alimenticias y sexuales para ayudar a que su familiar se recupere.

Un individuo se convierte en chamán cuando ha recibido la visita de una o varias almas, después de una enfermedad grave (que es el momento en que las almas vienen a curar al moribundo). Un joven que quiere volverse chamán debe someterse a un importante e intensivo proceso de restricciones alimenticias y sexuales para impedir la entrada de elementos contaminados (y contaminantes) en su cuerpo, y también puede ingerir determinadas infusiones de hierbas para eliminar potenciales contaminaciones. Es así como las almas son atraídas por el individuo mas libre de contaminación, y cuando lo hallan le hacen una visita y le dan los poderes para ser chamán. Generalmente los poderes son para curar ciertas intrusiones corporales, tales como la picada de una serpiente, pero para los grandes chamanes tales poderes tienen aplicaciones más generales.

En resumen, los Canelas tradicionalmente poseían diversas formas –sobrenaturales y humanas- para fortalecer sus condiciones de vida. En primer lugar, los chamanes pueden comunicarse con las almas cuando necesitan ciertas informaciones y poderes. En segundo lugar, una fuente de fuerza en general proviene del canto de determinada canción en festividades particulares. En tercer lugar, un Canela puede sobrellevar varias restricciones alimenticias y sexuales para mantener alejada de su cuerpo la contaminación y de ese modo, poder alcanzar determinadas capacidades. En cuarto lugar, un indígena de este grupo étnico también puede oler o ingerir ciertas infusiones de hiervas para aumentar las habilidades de cazador y para mejorar las condiciones de salud en general.

Los Ramkokamekrá creen que los chamanes Apanyekrá son mas poderosos como curadores, tanto así que muy frecuentemente acuden a ellos. A mediados de los años setenta (1970), el universo de los espíritus y de los peligros de contaminación tenía mas credibilidad entre los Apanyekrá que entre los Ramkokamekrá, y de hecho, los primeros también respetaban mas seriamente las restricciones alimenticias y sexuales.

Desde 1830, los Canela vienen compartiendo creencias y prácticas del catolicismo popular. A partir de 1970 fue creciendo el número de Ramkokamekrá que se dicen ‘creyentes’ (protestantes), tanto así que para 1993 el número de ‘creyentes’ llegó al veinticinco por ciento (25%) de la población, aunque ya para el año 2001 se redujo al quince por ciento (15%). Caso muy diferente es el de los Apanyekrá, quienes siempre tuvieron mucho menos contacto con los protestantes.