Los rituales

Por Renato Sztutman, antropólogo. Profesor del Departamento de Antropología de la Universidade de São Paulo, investigador del “Núcleo de História Indígena e do Indigenismo/NHII-USP” y colaborador del ISA.

Introducción

Los mitos cuentan cómo las cosas llegaron a ser lo que son. Relatan como se diferenciaron las divinidades, los hombres, los animales y las plantas. Los rituales, a su vez, recorren el camino inverso de los mitos. Y, no casualmente, se disponen en muchas oportunidades a contar el mito, a recrear el mito, promoviendo una especie de retorno a ese tiempo de no diferenciación general en el que las divinidades, hombres, animales y plantas se comunicaban entre sí y producían su existencia por medio de esa interacción.

ticuna_11

Las poblaciones indígenas creen que esta comunicación, esta interacción se debe dar de manera mediada y que es indispensable para la producción de las personas y de la propia sociedad. Al final, es del cosmos mítico que son extraídas las materias primas para la constitución de las personas y de la sociedad. Perder de vista esta comunicación, esta interacción, es entregarse a la inercia, a la permanencia en un mundo sin sentido.

Los rituales de iniciación, por ejemplo, consisten en lograr que los neófitos (debutantes) sean separados de la convivencia social y, de esta manera, se sometan a un estado de liminaridad en el cual la frontera del mundo social, humano, parece borrarse. Sólo pasando por ese estado de liminaridad es que el neófito podrá volver a este mundo, ahora de manera transformada.

Los rituales funerarios, por su parte, consisten en separar los vivos del muerto, haciendo que este último retorne al otro mundo, mundo no humano. Todo deceso ubica a los vivos, relacionados con el acontecimiento, en un estado de liminaridad. Por eso no es de sorprenderse que los rituales funerarios o pos funerarios sean en muchas oportunidades, entre los pueblos indígenas, aprovechados para la realización iniciática de los jóvenes.

Podemos decir que esa comunicación ritual se establece entre seres humanos y seres no humanos, como espíritus, divinidades, dueños de especies naturales, subjetividades que habitan cuerpos animales y vegetales, etc.; todos dotados de diferentes potencias. Pero no podemos olvidar que dicha comunicación termina por ser establecida entre personas provenientes de diferentes lugares: gente de otras aldeas, de otros territorios e inclusive de otras etnias.

Los rituales indígenas son una celebración de las diferencias. En primer lugar, de las diferencias entre los seres que habitan el cosmos. Los humanos saben que mucho de lo que poseen –aquello que denominamos cultura- no fue meramente “inventado” por ellos mismos, pero si tomado, en el tiempo del mito, de otras especies, e inclusive de enemigos que no se ven desde hace tiempo. Los rituales indígenas son, además de lo mencionado, una celebración de las diferencias entre los mismos seres humanos, diferencias sin las cuales no habría ni intercambio ni cooperación. Y para celebrar estas diferencias se pone en movimiento una intensa trama de obligaciones –de comida y bebida sobre todo, aunque también, en ciertas ocasiones, de cantos y artefactos-.
(Agosto, 2008)

El panorama de la diversidad

 

ritual_bororo

El ritual funerario de los bororo (estado de Mato Grosso), marca un momento especial en la socialización de los jóvenes. No sólo porque muchos de ellos son iniciados formalmente, sino, también, porque es por medio de su participación en los cantos, danzas, excursiones colectivas de caza y de pesca que ellos tienen la oportunidad de aprender y percibir la riqueza de su cultura. Foto: Kim-Ir-Sam, 1973

 


 

ritual_kraho

En la carrera de troncos, que está relacionada con la realización de diferentes rituales, los krahô (estado de Tocantins) se dividen en dos equipos, llamadas “mitades”. Cada uno de ellos carga una sección del tronco de buriti (u otro vegetal) cuyo formato, tamaño y ornamentación son variables. Los krahô son un grupo timbira, de la familia lingüística jê. Otros pueblos timbira y jê también realizan carreras de troncos.
Foto: Michel Pellanders, 1989.

 

 

 

ritual_kanela

Entre los canela (estado de Maranhão), grupo timbira, los niños son introducidos en su clase de edad por medio de algunos rituales de iniciación. Esos rituales entrenan a los pequeños para que se vuelvan guerreros. Tradicionalmente, la mayoría de las niñas está asociada de tal manera que reciben cintos de madurez, necesarios para contraer matrimonio.
Foto: William Crocker, 1975.

 

 

 

 

 

ritual_enawene

En el yãkwa, ritual realizado por los enawenê-nawê (estado de Mato Grosso), los habitantes de la aldea, divididos en clanes, realizan un intercambio generalizado de alimentos, cantos y bailes. El ritual, que dura varios meses y posee dos fases distintas, intenta cumplir las enseñanzas de los espíritus subterráneos yakairiti.
Foto: Vincent Carelli, s/d.

 

 

 

 

ritual_karaja

La primera iniciación de los niños karajá (estados de Mato Grosso y Tocantins) ocurre a mediados de los siete u ocho años de edad. Consiste en la perforación del labio inferior, que recibirá un adorno. La perforación es realizada con la clavícula de un mono y ocurre en la presencia de los padres.
Foto: Cláudia Andujar, s/d.

 

 

 

 

ritual_yanoma

En la maloca toototobi de los yanomami (estado de Amazonas), los hombres realizan una sesión con el polvo alucinógeno yãkuãna. Este está muy presente en la iniciación de los chamanes yanomami y el ritual siempre se debe producir bajo la conducción de los ancianos.
Foto: Milton Guran, 1991.


 

 

 

 

 

ritual_huka

Hombres xinguanos se disputan el huka-huka en la aldea de los yawalapiti (estado de Mato Grosso). La lucha integra el ritual intertribal kwarúp que se realiza en homenaje a los muertos de los diferentes grupos que residen en la región del Alto Xingu.
Foto: Milton Guran, 1985.

 

 

 

 

 

 

ritual_kadiweu

Los bobos (bobotegi) son personajes que figuran en la Fiesta del Barco, realizada por los kadiwéu. Este largo ritual se remonta a los tiempos de la Guerra del Paraguay, cuando este pueblo peleó por el Brasil.
Foto: Mônica Pechincha, 1992.

 

 


 

ritual_pankararu

A pesar de haber sido desterrados a la ciudad de São Paulo, os pankararu, que migraron desde el estado de Pernambuco, continúan realizando sus ceremonias, cantos y danzas. Foto: Marcos Issa, 1996.